Pauline Jaricot y las « Hijas de María »

(Dejaremos las palabras de Pauline, lo más posible)

« La idea de glorificar al Señor se ofrecía cada vez mas fuertemente a mi, me decía: si fuese de otro sexo, hubiera entrado en la Compañía de Jesús de manera a trabajar para la salvación de mis hermanos »

En 1831, Pauline Jaricot se restablece de una grave enfermedad durante la cual pudo consagrarse a la oración y a la contemplación.

« Dos disposiciones opuestas atiraban mi alma en dos vias distintas. Por un lado, una sed ardiente de la gloria de Dios y de la salvacion de las almas me inducía de consagrarme a las obras exteriores… por otro lado, me hubiera gustado pasar todas mis horas frente al Santísimo Sacramento »

« Un día que frente a esa alternativa de deseos entre la oración y la actividad, se ofrecía a mi con más fuerza el pensamiento de glorificar a Dios, gracias a una voz interior cuyo no pudiera definir el acento, se me respondió: si no puedes entrar en la Companía de Jesús, ¿no puedes crear la Companía de María ?

Respetando su voto de obediencia, Pauline fue a Avignon para someter ese deseo y esa elección de vida a su director espiritual, y para después hacer un retiro

Respectant son vœu d’obéissance, Pauline se rendit à Avignon pour soumettre ce désir et ce choix de vie à son directeur spirituel, et pour ensuite faire une retraite.

« Durante ocho días olvidé todo y me abandoné entre las manos de mi Buen Maestro. »

¿ Va Pauline a fundar una Congregación religiosa, una nueva entre las númerosas que nacían en esa época ?

¿ No sería suficiente reunir unas compañeras suyas que conservarían el estatuo de simples fieles, siervas de los pobres, hijas de la Iglesia de Jesucristo, durante el tiempo que deserían, sin constituirlas en Congregación ? De nuevo se encuentra el espíritu intuitivo, innovador y creador de Pauline

CASA de NAZARETH.

De regreso en Lyon, se movió en Nazareth, una pequeña casa situada cerca de la Capilla de Fourvière, alquilada por su hermano Philéas como lugar de descanso para las Hermanas Hospitalarias de l’Hôtel-Dieu, y adquirida por su hermana Sophie Perrin.

« Llamé a seis Hermanas Hospitalarias todavía instaladas en Nazareth, a unas socias del Rosario Vivo y a unas piadosas y fieles amigas obreras de San Policarpo. »

« Es este pequeño rebaño, compuesto por unas veinte personas, que llamé a mi lado para empezar y les dí el nombre de « Hijas de María ». »

« Teníamos que empezar con una vida de oración, de fe, de obediencia y de amor al Señor… y teníamos que lanzarnos, sin condición, entre las manos de Jesús y María…Nos pusimos bajo el mantel de nuestra Buena Madre… María tenía su sitio marcado en el refectorio ; siempre la servíamos en primero, y su parte iba a los pobres… Cada día, visitabamos a los pobres y repartíamos las porciones debidas a la Virgen. »

« Dígnese conceder, mi Buen Maestro, que mi pequeña familia espiritual no haga otra cosa que amarle y dedicarse en la soledad a socorrer todas las obras, todos los sufrimientos de la alma y del cuerpo. »

« Mi deseo es educar almas que fuesen suficiente humildes y suficiente generosas para consagrarse a todo tipo de bien, aprovechando, día tras días, hora tras hora, de todas las ocasiones para sacrificarse, servir, salvar, socorrer, sin excluir a nadie. »

Llegada y vida en la casa de LORETTE

La casa de Nazareth no era suficiente para la sociedad de María, para las númerosas visitas que recibía la fundadora de la Propagación de la Fe, para la expansión del Rosario Vivo. La pequeña familia se instaló entonces en una grande casa cerca, en la colina de Fourvière, a los pies de la Capilla de la Virgen, que Pauline llamó LORETTE, en homenaje a uno de los lugares de peregrinación marial más famoso del mundo en esa época.

El 15 de agosto de 1833, solemnidad de la Asunción, las Hermanas descendieron en procesión desde Nazareth a Lorette, que se convertió en el « Convento de las Hijas de María » y en el Despacho principal del Rosario Vivo.

El Padre Rousselon fue nombrado capellán de Lorette y el Padre Bettemps, responsable del Rosario Vivo.

« En primer lugar, les inicie a la oración : la oración es un motor poderoso que hace sentir su fuerza de un extremo a otro del mundo »

« Las Hermanas se dedican igual que los Socios del Rosario Vivo a la oración para la conversión de los pecadores, el mantenimiento de la Fe en Francia, la gloria de la Iglesia, la Propagación de la Fe en el mundo. Los Socios dicen una decena del rosario por día, hacen una hora de Adoración al año, un Via Crucis al año ; las Hijas de María dicen un rosario por día, una hora de Adoración por día, un Via Crucis por día. »

« El fundamento de nuestro reglamento consistía en el sacrificio de toda devoción, de todo interés personal, y en mostrarnos siempre las humildes y dedicadas Siervas de todos los siervos de Dios… »

« Amar a una alma como debo amarlas a todas ; y amarlas a todas como en una sola persona. »

« Cuando seáis llenas del Amor de Jesucristo, podréis ir hacia los demás, vuestras ocupaciones, vuestros compromisos. »

Este programa austero no era al alcance de todas. Las Hospitalarias, en particular, aspiraban a cargarse de nuevo de los enfermos ; Pauline les dio muchos inválidos para curar, que sea en Nazareth, o en la parroquía con la ayuda del párroco. Otras fueron a visitar a las familias pobres, a ayudar en la parroquía, o a ocuparse del Rosario. »

« Especialmente trataba de formarlas a la costumbre de la oración, más por la práctica que por las explicaciones y me gustaría más hacerles orar que darles reglas… Pensaba, frente a Dios, que era más importante hacer practicar que instruir… »

« Mi deseo era acostumbrar a mis Queridas Hijas, a amar a Jesús y María como los niños aman a sus padres y a sus madres, simplemente.·

« Os recomiendo entre todas las virtudes, la sencillez de los niños, sencillez del espíritu, sencillez de corazón hacia Dios, sencillez hacia el prójimo, sencillez en la actitud, sencillez en el espíritu de humildad, y así siempre parecer inferiores a los pobres que tenemos misión de servir. »

« La vocación de Lorette, ante todo es el Espíritu de Infancia y la única regla : la humildad. »

Ante Santa Teresa de Lisieux, Pauline enseña la pequeña vía de la Infancia.

En Lorette, es un vaivén sin fin entre el acogimiento de los visitantes viniendo para pedir consejo, los misioneros de paso, los enfermos, los pobres que conocen el camino de Lorette para encontrar una comida y algo de apoyo, las necesidades de la parroquía, el entretenimiento de la casa y las numerosas actividades para el Rosario Vivo.

La vida era feliz y linda para la Gloria de Dios y la Salvación de todos.

Con su sed devastadora de hacer todo para la Gloria de Dios, su mirada atenta a todo lo que se pasa a su alrededor, Pauline puede permitirse seguir con otro proyecto que atormenta su espíritu.

« Sentía prepararse en mi alma el plan de una obra que no definía bien, pero cuyas necesidades de esa época era la propia semilla ; se trataba inicialmente de dar de nuevo al obrero su dignidad como hombre, como esposo, como padre… »

Pauline va a dar inicio a una aventura que la conducirá con frecuencia fuera de Lorette y lejos de las Hijas de María, que la acaparará hasta su muerte, que será un fracaso, que será su Cruz y la hará sufrir.

Su « pequeño rebaño » fue obligado a separarse, unas Hijas se juntaron a otras comunidades. Sólo tres de ellas siguieron en Lorette la animación del Rosario Vivo y cuidaron a todos los pobres o enfermos que llamaban a la puerta, hasta la muerte de su Madre.

Después de la muerte de Pauline, se les obligaron a dejar Lorette para instalarse en un pequeño piso, calle Tramassac, siguiendo sus actividades y su compromiso en favor de los pobres y del Rosario Vivo, « fieles a su Madre », hasta el final de su vida, llevando con ellas el corazón de Pauline, dado por el médico forense. Actualmente el corazón de Pauline está conservado en San-Policarpo.

Nuestra misión como bautizados hoy en día : Oración y Acción siguiendo el ejemplo de Pauline y de las Hijas de María.

Las Hijas de María siguieron a Pauline en este don total de Amor, amor que mira, escucha, a cada ser humano para llevarle en el camino que conduce a Dios, siendo laïcas.

No es la vocación de cada bautizado, laïc o consagrado ?

No es la llamada de cada uno para el Apostolado que es propio de él ?

No es la Misión de la Iglesia para la Salvación de todos los hombres ?

Laica, siempre atenta a no dejar su estado, Pauline da a las Hijas de María un estatuo de simples Fieles. De este modo desarolla una espiritualidad adaptada a los Laicos.

¿ No podríamos ver, siguiendo la vida y el espíritu de las Hijas de María, según el reglamento propuesto en Lorette, la intuición de Pauline, como un anuncio del Concilio Vaticano II sobre el Apostolado de los Laicos ?

Hoy en día, Papa Francisco nos dice :

« Cada cristiano y cada comunidad están llamados a ser instrumentos de Dios para la liberación y promoción de los pobres […]. »

« Evangelizadores con Espíritu quiere decir evangelizadores que oran y trabajan »

« Para ser evangelizadores de alma también hace falta desarrollar el gusto espiritual de estar cerca de la vida de la gente, hasta el punto de descubrir que eso es fuente de un gozo superior. La misión es una pasión por Jesús pero, al mismo tiempo, una pasión por su pueblo. »

Papa Francesco, exhortación apostólica, Evangelii Gaudium / La alegría del Evangelio, n.187, 262, 268, noviembre de 2013.